POR XISCO CRUZ
Ha
pillado la baja de Kobe Bryant a los Lakers con las defensas altas,
como inmunizados ante contratiempo de tal tamaño. Bajo el paraguas
de un juego interior superlativo y de un base apañado, Los Angeles
ha sobrevivido a la ausencia de su estrella hasta el punto de
preguntarse si el equipo empeorará con su regreso. Sin el escolta de
Philadelphia el balón circula más por Bynum y Gasol y eso ha
generado un superávit en puntos y porcentajes de tiro. En una
temporada en la que gran parte de la plantilla ha estado en el
expositor, la franquicia debería entender que su futuro pasa por
mantener a sus dos pívots y tendría que rodearlos de talento. En
una liga tan habituada al cambio de cromos, igual es el momento de
abrir el debate sobre si el ciclo de Bryant en los Lakers ha llegado
a su fin.